Resultado de imagen para La Purificación de nuestra Señora

La ley se expresaba así: “Habló Dios a Moisés y le dijo: Conságrame todo primogénito. Todos los primogénitos de entre los hijos de Israel, tanto de los hombres cono de los animales, míos son” (Ex. 13,1-2).

En los tiempos primeros estos primogénitos fueron destinados al culto de Dios. Pero cuando fue confiado este culto en exclusiva a la tribu de Leví, decidió la ley que esta exención fuera compensada mediante el pago de cinco siclos, que se destinaba a engrosar el tesoro del templo.

LEER  COMPLETO

Anuncios